PARASHA SHELOJ LEJA

La Torah nos relata que después del pecado de los espías, D-os regañó al pueblo de Israel y le dijo, por haber hablado mal de la tierra de Israel se van a quedar 40 años en el desierto y no volverá a entrar a la tierra de Israel. Al día siguiente un grupo madrugó y le dijo a Moisés, estamos aquí porque queremos entrar a la tierra de Israel y porque hemos reconocido nuestro error al haber rechazada la entrada a Israel.

Aparentemente este grupo hizo una reflexión y quería corregir su error, pero la respuesta que Moisés les dio era que D-os no estaba de acuerdo con su decisión y no les permitía la entrada a Israel.

Surge la pregunta ¿Cómo puede ser que D-os rechaza una reflexión y arrepentimiento de este grupo?

Nuestros sabios explican que, Moisés entendió que el problema del pueblo que rechazó la entrada a Israel, era un problema muy profundo, que no se puede solucionar superficialmente, al contrario, hay que tratarlo de raíz y por ello, cuando el pueblo volvió arrepentido, Moisés entendió que este arrepentimiento no era el resultado de un análisis intelectual y profundo sino una reacción sentimental que no va a arreglar ni a corregir el error.

La Torah nos enseña que, cuando queremos corregir nuestros errores y solucionar algún problema no debemos solucionarlos de una manera sentimental ni rápida, lo que tenemos que hacer es hallar la raíz del problema y buscar la mejor solución, aunque tardemos más tiempo en ver los resultados porque así es la única forma de asegúranos que el error no se vuelva a repetir.

 

Shabat Shalom,

 

RABINO AVI AMSALEM

 

 

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