Parasha Ree

Uno de los temas que se describe en la parashá de esta semana es el mandamiento de destruir la “Ciudad Rebelde”, un lugar cuyos residentes se dedican a adorar ídolos. Hoy en día, es difícil para nosotros imaginar este tipo de ciudad, ya que probablemente imaginamos a los idólatras como personas normales que simplemente adoran una estatua en vez de ir a la sinagoga.

En realidad, la idolatría era algo mucho peor.

La idolatría involucraba diversos tipos de inmoralidades. También se sabe que sacrificaban niños a los dioses (Deuteronomio 12:31). Rabí Akiva (siglo II EC,), informó que vio a un niño que fue entregado por su padre para ser devorado por perros salvajes al servicio de los ídolos. De hecho, los arqueólogos modernos han encontrado montañas de huesos de niños en los altares paganos.

Todo esto no es una buena base para la nación judía que está tratando de formar su pueblo en la Tierra Santa de Israel. Esa es la razón por la que Dios ordenó que las “Ciudades Rebeldes” fueran totalmente destruidas.

El rey David dice: “Aléjate del mal y haz el bien, busca la paz y persíguela” (Salmos 34:15). Un método eficaz para alejar el mal es “hacer el bien”. Vivimos en tiempos singulares. El mundo está lleno de tensión y de luchas. La bondad está frecuentemente allí, burbujeando bajo la superficie. Vamos a pensar positivamente. Vamos a reflexionar sobre lo que podemos hacer para eliminar el mal… abrumándolo con el bien.

(Tomado de Aish.com)

Rabino Avi Amsalem.

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