PARASHA MIKETZ

La Torah nos relata sobre el matrimonio de José con Osnat y del nacimiento de sus dos hijos Menashe y Efraím.

José llamo a su hijo mayor Menashe que significa “porque D-os me ha hecho olvidar todas mis penas y sufrimientos”, al segundo hijo lo llamo Efraím que significa “porque D-os me ha hecho fructificar en la tierra de mi aflicción”

Nuestros sabios explican, que el nombramiento de los hijos de José no fue solo dar el nombre sino también la expresión de un pensamiento espiritual.

José nos enseña, que para poder empezar el progreso y avance personal primero se debe arreglar y corregir el pasado y después empezar a trabajar para conseguir el bien como lo dice el versículo “aléjate del mal y (después) haga el bien” (Salmo 34/15).

La enseñanza de José se aplica a nivel personal, espiritual y social y para poder adquirir una nueva etapa positiva hay que “limpiar” la etapa anterior, y para formar una relación social con el prójimo se debe borrar el concepto negativo que tenía sobre su prójimo para poder tener una perspectiva objetiva y positiva sobre sí mismo y sobre su prójimo.

Shabat Shalom,

RABINO AVI AMSALEM

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